La vida es puta, la realidad bruta.

Vuestras visitas, gracias:

Seguidores

Mostrando entradas con la etiqueta Destino. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Destino. Mostrar todas las entradas

21 de marzo de 2012

Doy gracias al destino...

Dicen que cada decisión que tomamos, que cada beso que regalamos, que cada pensamiento nuevo que adquirimos cambia nuestro destino. El día te plantea infinitas direcciones las cuales escogemos sin darnos cuenta. El aleteo de las alas de una mariposa puede causar un huracán al otro lado del país. La vida se compone de eso. La manera de sentir, el momento de gritar, el lugar de las añoranzas... Movimientos y acciones inconscientes e impulsivas que crean la victoria o la derrota sumisa. El mundo es un tablero y nosotros, los peones. Miles de estrategias, dolor y soledad en el camino, vidas perdidas y batallas ganadas. Nunca sabes si realmente has hecho bien o volverás a equivocarte. Pero, al final, lo único que sobrevive en ti es lo que hayas aprendido. Los caminos son enseñanzas duras o afables. E incluso, cuando crees que la partida ha terminado, que ya no hay salida; ese pensamiento ya es un comienzo nuevo, un giro de tornas, una cuerda de huida del abismo al que tu subconsciente te expone cruelmente. Y es que, el objetivo de todo es levantarse las veces que haga falta y enfrentarse a los problemas como si fueran patógenos egoístas y traicioneros: desplegando todas nuestras armas & demostrando lo mucho que aguantamos en pie,con la dignidad intacta y la piel encumbrada por heridas.
Heridas que sanarán con besos dulces y orgullosos. Ya que, pase lo que pase, errar por haber vivido siempre vale la pena.

29 de febrero de 2012

Esta vez no dejaré que te vayas...

La noche se congela y olvida nuestros besos, nuestras miradas, seguimos hacia delante como podemos, sabiendo que siempre habrá alguien a nuestro lado que nos hagan la caída menos dura, pero que no podrán pararla, y desde abajo, todo se ve distinto. Es difícil y complicado. Cuando consigues lo que quieres, pero en vez de sentirte lleno de satisfacción, no puedes parar de pensar que en cualquier momento puede irse. Tengo miedo a volver a caer en los mismos errores, a dar todo lo que antes no fui capaz de dar, a ser todo lo que un día tú quisiste que fuera, pero quizás ahora eso ya no sea suficiente, quizás ahora sea yo la que no encaje en esta historia. Pero si te vas, o si decido que ya no puedo continuar, al menos sabré que comprimí toda nuestra historia en unos pocos días, mas calmados, ya sin prisas, sabiendo que el destino nos pisa los talones, que es inútil tratar de huir. Me acabaran arrancando de tu lado, y puede que ese futuro sea cercano, por ello quiero llevarte a los rincones más bonitos de esta ciudad, quiero que exploremos juntos terrenos que no conocemos, decirte todo lo que una vez no me atreví a confesar, y que el tiempo me arrancó de mis labios, al igual que tu compañía, quiero que me digas que nunca me habías necesitado tanto, que la playa sea nuestro segundo hogar, después de la cama. No quiero que volvamos a ser lo que éramos antes, no quiero pensar que en realidad nunca seremos más de lo que fuimos, cuando te fuiste prometí que si volvías haría que el invierno pareciera primavera. Sé que antes de que me dé tiempo a suspirar, a echarte de menos, te habrás ido, y no quiero perder el tiempo pensando en que te echo de menos, cuando aún no te has ido. Ahora que puedo, cada vez que te necesite, iré a buscarte; cada vez que sienta que el mundo se me derrumba, te llamaré. No sé lo que sientes por mí, tampoco sé lo que hay entre nosotros, pero creo que es hora de dejar caer un muro, de aprovechar los últimos minutos que nos quedan.

13 de septiembre de 2011

Cosas del destino...

Cuando somos niños soñamos con cosas pequeñas, sencillas. Un helado de fresa, una muñeca que llora o esa bicicleta que tiene el amigo del parque. Cuando nos hacemos mayores, nuestros sueños cambian con  nosotros y se vuelven complejos, igual que nosotros. De repente, la muñeca de trapo se convierte en un vestido nuevo con el que cruzar un océano a diez miel metros de altura y, así, deslumbrar a tu marido en un viaje sorpresa. Pero los sueños se rompen en pedazos cuando se topan de frente con la realidad por que, la realidad, a menudo, es totalmente distinta de como uno cree que es. Las personas personas no siempre son lo que aparentan ser, ni las relaciones, ni, mucho menos, los sueños. Esa realidad es la que se encarga de poner a cada uno en su lugar. Lo que uno cre que es negro puede ser blanco. Lo que uno cre que es blanco, probablemente sea de todos los colores del Arcoiris. Uno sabe como empiezan las cosas pero nunca como terminarán.