La vida es puta, la realidad bruta.

Vuestras visitas, gracias:

Seguidores

Mostrando entradas con la etiqueta Cosa de dos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cosa de dos. Mostrar todas las entradas

15 de mayo de 2012

Cerré los ojos y cuando los abrí ya no estabas...

Recuerdo que hablamos mucho más y que nos prometimos amor eterno. Recuerdo que nos besamos una y otra vez, felices de estar allí, aislados en aquel espacio secreto que nos protegía del mundo, tus manos explorando mi cuerpo y las mías el tuyo, mi boca en tu boca. Aún recuerdo tu respiracion como si estuvieses a dos centímetros de mí.También recuerdo que el tiempo pasó muy rápido. Suele suceder en los momentos felices. 
No te canses de besarme, de acariciarme, de mirarme... Porque si tú me haces feliz, yo nunca me cansaré de quererte.

26 de abril de 2012

Llegó la hora de arrepentirse.

"Hola. Te he visto hoy. Con tu habitual actitud pensante y concentrada. Siempre inmerso en tus cosas. Con la mirada perdida entre aire grisáceo y sueños perdidos. Sin saber que alguien te observa. Sin creer que puedas ser de interés…
Te he visto hoy. Sentado. Esperando el tren. Cascos puestos, cazadora abrochada. ¿Tu piel notaba frío? Sí, la mía también. O por lo menos, hasta que advertí tu presencia. Si no llega a ser por esa llamada inoportuna, no me hubiera dado cuenta de lo cerca que estabas. Lo cogiste con voz apagada. Te quejabas. Hacía mucho que no oía tus quejas. Hacía mucho que no oía tu voz… Es extraño pero, de vez en cuando, creo oírla cuando camino por la calle. Pronunciando mi nombre. Despacio y seguro. Así que me giro rápidamente, buscando tu boca. Ya sabes el final de sobra. Nunca estás. Lo verás como una tontería pero, sea tu verdadera voz o no, sigo sintiendo aquellos escalofríos en mi espalda. Se deslizan hasta mi nuca. Los escalofríos no entienden de gravedad. Y me besan con sus labios morados… Detrás de cada escalofrío se esconde un recuerdo sensitivo. Sí, sensitivo. Ésos son mucho más reales. Porque los padeces como si el pasado hubiera vuelto a ser presente. Y el hoy llevara consigo el peso del futuro.
Lo que sí me preocupan son los temblores. Se extienden desde las puntas de los dedos hasta los tobillos. Se están empezando a convertir en un complejo. Me sonrojo cuando aparecen en mis manos y piernas. ¿Y si me ve alguien temblando así? Pensarían que me ha poseído algo. Incluso, me lo preguntarían. ¿Y qué les contestaría yo? “Sí, ¿ven aquel chico de allí? Pues es todo culpa de su piel y de sus ojos”. No, no lo entenderían…
Creo que es señal de que te echo de menos. Pero no me hagas caso. Tal vez, sólo sea principios de hipotermia. Repentino y casual a tu aparición. Sí, es lo más probable.
No sé el motivo de contarte esto después de tanto tiempo. ¿Es posible que sea un mensaje de arrepentimiento? Debí haber gritado tu nombre en la estación. Debí haber corrido lo más rápido posible hacia ti. Debí haberte abrazado. Debí haberte besado y susurrado al oído que te echaba de menos. Debí haberme quedado entre tus brazos un rato más, lo que tardaras en volver a quererme. Pero no sólo hoy. Sino en su momento. En su momento, debí haberme quedado una eternidad… "

10 de abril de 2012

Te echo de menos


Te echo de menos, echo de menos los momentos a tu lado, fuiste, eres y serás la persona con la que me portaba como yo misma y no como quisieran los demás, me quisiste por quién soy y no por quien quisiste que fuese. Lloré contigo por miedo a perdernos, reí contigo de nuestras enormes locuras, siempre, pero siempre, te tuve ahí cuando te necesité,  siempre tuve tu hombro para todo .Aguantaste mis malos días y mis contestaciones bordes, reíste conmigo cuando yo me sentía feliz y tú como una mierda, lloraste a mi lado por miedo a perdernos, siempre fuiste mi todo y siempre lo serás, lo juro.
Pero si ahora te das cuenta ya nada es lo mismo… Soñábamos con una vida perfecta uno al lado del otro, pensábamos que lo nuestro era infinito, que sería capaz de sobrepasar todo lo que se nos pusiesen por delante, pero no, no estoy diciendo que esto se acabe, tan solo estoy diciendo que ya nada es como nosotros soñábamos, esto ya no es un juego, es la vida real. 

26 de marzo de 2012

Si tú te vas no queda nada...


Tú te fuiste y yo me fui contigo. Tú sigues vivo y yo estoy muerta. Soy huesos, músculos y una sombra retorcida. No tengo ojos, ni alma. Tampoco tengo ganas de querer, si no me quieres. Todo es silencio opaco. Los pasos, inexistentes, que crea la monotonía. Pero, ¿dónde he quedado yo? Mi cuerpo tiembla y no es frío, solo vacío. Telarañas de recuerdos marchitos acompañadas de motas de polvo que te muestran un ayer compasivo. Ellas me acompañan. Por lo demás, solo vacío. Busco mirarme en un espejo, pregunto a mi reflejo si me a visto. Él tampoco sabe. El sonido que produce un corazón al romperse es parecido a un coro de gritos agudos, dañinos... No existe energía. Por primera vez,la energía sí se destruye. O es que, tal vez, también se haya ido contigo. La piel se ha despeñado y derretido. Ni siquiera te sirve de manta. No me encuentro el pulso, mi cuerpo ya no tiene ritmo. Por no tener no tiene ni sangre. Dulce suicidio si caes en el tópico de la rutina melancólica, aquella que se alimenta de males y lágrimas secas. Sigo sin saber dónde me he escondido. Solo soy ceniza, solo vacío. Me he olvidado de mis historias. Y es que, si no tienes historias, no tienes nada. Soy viento. Noto como mis párpados se abren y se cierran, pero no veo nada. Todo es negro, solo vacío. Se fugó ese éxtasis que se colaba en mis entrañas, como la humedad en un día de lluvia.
Tú te fuiste y ya no queda nada. Solo vacío.

29 de febrero de 2012

Esta vez no dejaré que te vayas...

La noche se congela y olvida nuestros besos, nuestras miradas, seguimos hacia delante como podemos, sabiendo que siempre habrá alguien a nuestro lado que nos hagan la caída menos dura, pero que no podrán pararla, y desde abajo, todo se ve distinto. Es difícil y complicado. Cuando consigues lo que quieres, pero en vez de sentirte lleno de satisfacción, no puedes parar de pensar que en cualquier momento puede irse. Tengo miedo a volver a caer en los mismos errores, a dar todo lo que antes no fui capaz de dar, a ser todo lo que un día tú quisiste que fuera, pero quizás ahora eso ya no sea suficiente, quizás ahora sea yo la que no encaje en esta historia. Pero si te vas, o si decido que ya no puedo continuar, al menos sabré que comprimí toda nuestra historia en unos pocos días, mas calmados, ya sin prisas, sabiendo que el destino nos pisa los talones, que es inútil tratar de huir. Me acabaran arrancando de tu lado, y puede que ese futuro sea cercano, por ello quiero llevarte a los rincones más bonitos de esta ciudad, quiero que exploremos juntos terrenos que no conocemos, decirte todo lo que una vez no me atreví a confesar, y que el tiempo me arrancó de mis labios, al igual que tu compañía, quiero que me digas que nunca me habías necesitado tanto, que la playa sea nuestro segundo hogar, después de la cama. No quiero que volvamos a ser lo que éramos antes, no quiero pensar que en realidad nunca seremos más de lo que fuimos, cuando te fuiste prometí que si volvías haría que el invierno pareciera primavera. Sé que antes de que me dé tiempo a suspirar, a echarte de menos, te habrás ido, y no quiero perder el tiempo pensando en que te echo de menos, cuando aún no te has ido. Ahora que puedo, cada vez que te necesite, iré a buscarte; cada vez que sienta que el mundo se me derrumba, te llamaré. No sé lo que sientes por mí, tampoco sé lo que hay entre nosotros, pero creo que es hora de dejar caer un muro, de aprovechar los últimos minutos que nos quedan.

18 de febrero de 2012

Frustración.

Se frustra cuando te ve marchar en la otra dirección, hay veces que siente como si no tuviera ni una oportunidad. Cada vez que rozas su mano sube por ella un sentimiento que recorre todo su cuerpo y pasa por sus venas. Quiere decirte que te necesita, pero no sabe como encajar esas palabras en la corta historia vivida sin que suene a hipocresía. Tantas veces se pregunta qué pasa por tu mente y se frustra por no tener un poco de valor, por tener pánico al dolor, temor a los cambios, por ser tan débil cuando estás alrededor.
Aquí no hay mentiras, ni verdades completas. Intenta decirte como se siente, pero cada vez que lo intenta todo se vuelve un poco irreal. No es tan fuerte como piensas.
Hay veces que la encuentro en este lugar y ya no me dice nada. Calla, pero su mirada habla. Me habla de historias tristes, de historias que acaban. De besos que no llegan, de llamadas que aún espera.

5 de febrero de 2012

Me importa una mierda si follas o fallas.

Pero, ¿sabes lo que pasa? Que hace tiempo que ya me da igual, tú y todo lo que tenga que ver contigo en general. Me resbala que odies los domingos o te encanten los sábados y poco me importa que seas victoria o fracaso. No me importa que prefieras guardarte tu orgullo o ir diciendo lo loca que estaba por ti, las mil veces que te besé y todos los te quieros que desperdicié en ti. Ya no me quedan cicatrices de caerme desde tan alto, pero quedaba claro que cuanto más subes, más duele la caída. No quedaron recuerdos, ni refugios, ni pasado, ni canciones para recordar, ni canciones que me recuerden a ti. He vuelto a nacer y no volvería a tus brazos por nada del mundo, se acabó el pedir perdón. Ahora soy invencible en lo que tiene que ver contigo. He cambiado, pero luego vuelvo a las andadas.

8 de enero de 2012

Simplemente, te echo de menos.

Me gustaba tanto perderme en tu mirada, intentar descubrir algo más allá, ver el juego de colores cuando el sol hacía que parecieran verdes. Te necesitaba tanto, y aún te sigo necesitando. Te echo de menos. No en la manera en la que tú te esperas. No de un modo físico. Sólo añoro la sensación que provocabas en mí, aún ahora cuando todo ya ha acabado consigues hacerme sentir algo. No ese algo que tú crees.
Te has convertido en mi parte favorita del día. Espero que algún día pienses en mí, que pienses en nosotros, en todo lo que éramos, en todo lo que pudimos llegar a ser, que te acuerdes de mí y te preguntes dónde estaré ahora.
El mundo es tan frágil y se derrumba tan fácilmente... Pensar que sólo sea el amor lo que me pueda mantener con cordura, y  justo eso sea lo que me falte. Que paradoja, amor y cordura en una misma frase. Una vez más volvemos a equivocarnos. ¿O es que nunca hemos salido de nuestro error? ¿Estamos haciendo lo correcto? ¿Acaso alguna vez lo hicimos?
Han cambiado muchas cosas desde la última vez que pensé en ti, han cambiado muchos recuerdos, han aflorado muchos errores que creía olvidados. Te sigo necesitando. Ya no busco otras miradas que me llenen.

Cuanto menos te preocupes, menos tendrás que perder. Siempre quedará un recuerdo de ti en mi, siempre que te vea en mi mente te oiré decir las últimas palabras que me dedicaste: solo a mi.

7 de enero de 2012

Llámalo como quieras.

Con tentaciones o sin ellas nos saltamos las normas y dijimos adiós a todas esas mierdas. Siempre hablando en pasado y en primera persona del plural, será porque ahora sólo soy yo y recordando cosas que eran y ya no son. Viajamos a Nunca Jamás, y también seguimos a Alicia al País de las Maravillas, las maletas vacías y con la sonrisa puesta. Ni arrepentimientos ni rayadas que queman en la memoria y que duelen tan adentro. Un corazón de cristal y sin Super Glue para juntarlo por si rompe. Cariño y amor desprendidos por el camino y por encima de las nubes soñando tan alto como nos lleva el aire. Los pies doloridos y el cuerpo en adrenalina pura. Viviendo momentos y curando cicatrices. Llámalo odio o llámalo amor, da igual. Siempre igual, siempre lo mismo, viviendo del instante y muriendo en el intento. Mismas palabras, sueños, fantasías y pesadillas. Me deshago poco a poco, y parece ser que tú ya te has olvidado de lo poco que hace falta para que te diga que lo siento. Ni perdono, ni olvido, ni sé si quiero seguir de este modo por ti o por eso que tuvimos. Da igual que me deje llevar o que siga lo establecido, me hago un lío, me destrozo y rompo todo lo que llevo dentro. Cansada de que todo vaya de mariposas, luces y colores. Ponle oscuridad a tu vida, y te juro que será como si fuese la mia.

4 de enero de 2012

Hablo de ti y de mí.

Hablo de fumarnos el miedo y bebernos el rencor. Que nadie lo entienda, que sea sólo lo nuestro, un secreto de todos y ninguno. Que lo descifren, haber con qué se encuentran. Un laberinto, mil caminos y sólo una salida. Algo que llega al alma y crea pero no destruye. Una sola vida, y con la muerte de la mano, retar a todos los miedos. Deshacerse y volver a contruirse. Manos que tiemblan, piernas que se derrumban y piel de gallina. Correr y huir. No me cambies, no me dejes, si hace falta no me quieras, pero suéñame tanto que se convierta en pesadilla.