La vida es puta, la realidad bruta.

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26 de marzo de 2012

Si tú te vas no queda nada...


Tú te fuiste y yo me fui contigo. Tú sigues vivo y yo estoy muerta. Soy huesos, músculos y una sombra retorcida. No tengo ojos, ni alma. Tampoco tengo ganas de querer, si no me quieres. Todo es silencio opaco. Los pasos, inexistentes, que crea la monotonía. Pero, ¿dónde he quedado yo? Mi cuerpo tiembla y no es frío, solo vacío. Telarañas de recuerdos marchitos acompañadas de motas de polvo que te muestran un ayer compasivo. Ellas me acompañan. Por lo demás, solo vacío. Busco mirarme en un espejo, pregunto a mi reflejo si me a visto. Él tampoco sabe. El sonido que produce un corazón al romperse es parecido a un coro de gritos agudos, dañinos... No existe energía. Por primera vez,la energía sí se destruye. O es que, tal vez, también se haya ido contigo. La piel se ha despeñado y derretido. Ni siquiera te sirve de manta. No me encuentro el pulso, mi cuerpo ya no tiene ritmo. Por no tener no tiene ni sangre. Dulce suicidio si caes en el tópico de la rutina melancólica, aquella que se alimenta de males y lágrimas secas. Sigo sin saber dónde me he escondido. Solo soy ceniza, solo vacío. Me he olvidado de mis historias. Y es que, si no tienes historias, no tienes nada. Soy viento. Noto como mis párpados se abren y se cierran, pero no veo nada. Todo es negro, solo vacío. Se fugó ese éxtasis que se colaba en mis entrañas, como la humedad en un día de lluvia.
Tú te fuiste y ya no queda nada. Solo vacío.

5 de enero de 2012

Soy la canción que te saltas en aleatorio:

He cambiado tanto en todo este tiempo que duele hasta reconocerlo. Es una sensación de vacío que me come por dentro, es tener demasiada gente alrededor y sentirte solo. Es estar en silencio mientras todos hablan, es derramar lágrimas cuando piensas que ya no te quedaba ninguna. Encerrarte en tus pensamientos para no molestar a nadie. Y no hacer nada de ruido, no vaya a ser que se enfaden. Me escondo entre grietas y procuro no salir, para que nadie me encuentre. Pero a veces, mis llantos me delatan y la gente viene a ver qué pasa, aunque realmente no darían una mierda por intentar arreglarme. Estoy rota y no tengo reparación, soy como ese muñeco defectuoso que acaba en un contenedor porque nadie lo quiere. Soy la comida que menos te gusta y ese programa con el que siempre cambias de canal cuando lo echan. La canción que borras del Itunes o simplemente te la saltas cuando sale en aleatorio. Soy un montón de sueños rotos, desesperanzas y fracasos. Vivo esperando a que alguien me intente arreglar, aunque realmente tengo asimilado que nunca tendré reparo.